Queridos hermanos y hermanas, cuidar de los padres ancianos es un deber sagrado que resuena profundamente en las enseñanzas de la Biblia. La sabiduría y la guía encontradas en las Escrituras nos recuerdan la importancia de honrar a nuestros padres, un mandamiento que tiene un peso y una promesa significativos. En nuestro camino de fe, estamos llamados a asumir esta responsabilidad con amor y compasión, reflejando el carácter de nuestro Padre Celestial.
A lo largo de la Biblia, hay ejemplos de individuos que ejemplificaron esta devoción. Un ejemplo es José, quien, a pesar de sus propias pruebas, se aseguró de que su padre, Jacob, fuera cuidado durante tiempos de hambruna. Recibió a su familia en Egipto, proporcionándoles alimento y refugio. Este acto de bondad y respeto ilustra la importancia de cuidar a aquellos que nos precedieron.
Queridos amigos, la Biblia nos enseña que honrar a nuestros padres no es meramente una obligación sino una bendición. En esto, vemos la promesa de larga vida y prosperidad, un testimonio de la importancia que Dios otorga a este mandamiento. Cuando cuidamos de nuestros padres ancianos, estamos expresando gratitud por los sacrificios que hicieron y el amor que nos han mostrado a lo largo de nuestras vidas.
En nuestro mundo moderno, donde la prisa a menudo prevalece, no olvidemos este deber crucial. Que encontremos el tiempo y la paciencia para escuchar sus historias, atender sus necesidades y ofrecerles el respeto que merecen. Es una oportunidad para servir con humildad y gracia, sabiendo que al hacerlo, estamos honrando a Dios mismo.
Queridos hermanos y hermanas, recuerden que cuidar de nuestros padres es un reflejo de nuestra fe y compromiso con las enseñanzas de Dios. Abordemos esta responsabilidad con alegría, sabiendo que agrada a nuestro Señor. Al embarcarse en este viaje, que encuentren fuerza y sabiduría, y que sus acciones sean un testimonio del amor de Cristo dentro de ustedes.
Queridos amigos, ahora veamos las escrituras bíblicas a continuación que hablan sobre cuidar de los padres ancianos.
Versículos de la Biblia sobre el cuidado de los padres ancianos

«Porque si alguno no provee para los suyos, mayormente para los de su casa, ha negado la fe, es peor que un incrédulo»
— 1 Timoteo 5:8

«Honra a tu padre a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da»
— Éxodo 20:12

«Delante de las canas te levantarás, honrarás el rostro del anciano, de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová»
— Levítico 19:32

«Oye a tu padre, a aquel que te engendrócuando tu madre envejeciere, no la menosprecies»
— Proverbios 23:22

«Honra a tu padre a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, seas de larga vida sobre la tierra»
— Efesios 6:2-3
«Porque Moisés dijo: Honra a tu padre a tu madre; : El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. Pero vosotros decís: Basta que diga un hombre al padre o a la madre: Es Corbán (que quiere decir, mi ofrenda a Dios) todo aquello con que pudiera ayudarte, no le dejáis hacer más por su padre o por su madre, invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. muchas cosas hacéis semejantes a estas»
— Marcos 7:10-13
«Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre a tu madre; : El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte, ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición»
— Mateo 15:4-6

«Pero si alguna viuda tiene hijos, o nietos, aprendan estos primero a ser piadosos para con su propia familia, a recompensar a sus padres; porque esto es lo bueno agradable delante de Dios»
— 1 Timoteo 5:4
«Al que maldice a su padre o a su madreSe le apagará su lámpara en oscuridad tenebrosa»
— Proverbios 20:20
«El ojo que escarnece a su padreY menosprecia la enseñanza de la madreLos cuervos de la cañada lo saquenY lo devoren los hijos del águila»
— Proverbios 30:17

«El cual será restaurador de tu alma, sustentará tu vejez; pues tu nuera, que te ama, lo ha dado a luz; ella es de más valor para ti que siete hijos»
— Rut 4:15

«Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porqueDios resiste a los soberbiosY da gracia a los humildes»
— 1 Pedro 5:5

«Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor»
— Colosenses 3:20

«Honra a tu padre a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da»
— Deuteronomio 5:16
«Si algún creyente o alguna creyente tiene viudas, que las mantenga, no sea gravada la iglesia, a fin de que haya lo suficiente para las que en verdad son viudas»
— 1 Timoteo 5:16
«Vino Betsabé al rey Salomón para hablarle por Adonías. el rey se levantó a recibirla, se inclinó ante ella, volvió a sentarse en su trono, hizo traer una silla para su madre, la cual se sentó a su diestra»
— 1 Reyes 2:19
«Alimentaba José a su padre a sus hermanos, a toda la casa de su padre, con pan, según el número de los hijos»
— Génesis 47:12

«El que roba a su padre ahuyenta a su madreEs hijo que causa vergüenza acarrea oprobio»
— Proverbios 19:26
«Cuando vio Jesús a su madre, al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa»
— Juan 19:26-27

«Hasta la vejez yo mismo, hasta las canas os soportaré yo; yo hice, yo llevaré, yo soportaré guardaré»
— Isaías 46:4

«No me deseches en el tiempo de la vejezCuando mi fuerza se acabare, no me desampares»
— Salmos 71:9

«Oye, hijo mío, la instrucción de tu padreY no desprecies la dirección de tu madrePorque adorno de gracia serán a tu cabezaY collares a tu cuello»
— Proverbios 1:8-9

«No reprendas al anciano, sino exhórtale como a padre; a los más jóvenes, como a hermanos»
— 1 Timoteo 5:1

«Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada»
— Tito 2:3-5

«Descendió con ellos, volvió a Nazaret, estaba sujeto a ellos. su madre guardaba todas estas cosas en su corazón»
— Lucas 2:51
«Igualmente el que maldijere a su padre o a su madre, morirá»
— Éxodo 21:17

«Todo hombre que maldijere a su padre o a su madre, de cierto morirá; a su padre o a su madre maldijo; su sangre será sobre él»
— Levítico 20:9

«Honra a tu padre a tu madre; , Amarás a tu prójimo como a ti mismo»
— Mateo 19:19

«Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra»
— Romanos 13:7

«Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros»
— Filipenses 2:3-4

«De hacer bien de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios»
— Hebreos 13:16

«Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, mayormente a los de la familia de la fe»
— Gálatas 6:10

«La religión pura sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos a las viudas en sus tribulaciones, guardarse sin mancha del mundo»
— Santiago 1:27

«Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros»
— Romanos 12:10

«Pero el que tiene bienes de este mundo ve a su hermano tener necesidad, cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?»
— 1 Juan 3:17
«He aquí, por tercera vez estoy preparado para ir a vosotros; no os seré gravoso, porque no busco lo vuestro, sino a vosotros, pues no deben atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos»
— 2 Corintios 12:14

«En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir»
— Hechos 20:35
«Maldito el que deshonrare a su padre o a su madre. dirá todo el pueblo: Amén»
— Deuteronomio 27:16

«El hijo sabio alegra al padreMas el hombre necio menosprecia a su madre»
— Proverbios 15:20
«En los ancianos está la cienciaY en la larga edad la inteligencia»
— Job 12:12
«Aun en la vejez fructificaránEstarán vigorosos verdes»
— Salmos 92:14
«Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento; antes que se oscurezca el sol, la luz, la luna las estrellas, vuelvan las nubes tras la lluvia; cuando temblarán los guardas de la casa, se encorvarán los hombres fuertes, cesarán las muelas porque han disminuido, se oscurecerán los que miran por las ventanas»
— Eclesiastés 12:1-3

«Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, en tu madre Eunice, estoy seguro que en ti también»
— 2 Timoteo 1:5
«Murió en buena vejez, lleno de días, de riquezas de gloria; reinó en su lugar Salomón su hijo»
— 1 Crónicas 29:28
«Respondió José a su padre: Son mis hijos, que Dios me ha dado aquí. él dijo: Acércalos ahora a mí, los bendeciré. los ojos de Israel estaban tan agravados por la vejez, que no podía ver. Les hizo, pues, acercarse a él, él les besó les abrazó. dijo Israel a José: No pensaba yo ver tu rostro, he aquí Dios me ha hecho ver también a tu descendencia»
— Génesis 48:9-11
«Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto; ahora, he aquí, hoy soy de edad de ochenta cinco años. Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, para salir para entrar»
— Josué 14:10-11
«Entonces el suegro de Moisés le dijo: No está bien lo que haces. Desfallecerás del todo, tú, también este pueblo que está contigo; porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo. Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, Dios estará contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, somete tú los asuntos a Dios. enseña a ellos las ordenanzas las leyes, muéstrales el camino por donde deben andar, lo que han de hacer. Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta de diez. Ellos juzgarán al pueblo en todo tiempo; todo asunto grave lo traerán a ti, ellos juzgarán todo asunto pequeño. Así aliviarás la carga de sobre ti, la llevarán ellos contigo. Si esto hicieres, Dios te lo mandare, tú podrás sostenerte, también todo este pueblo irá en paz a su lugarY oyó Moisés la voz de su suegro, hizo todo lo que dijo»
— Éxodo 18:17-24

«Acuérdate de los tiempos antiguosConsidera los años de muchas generacionesPregunta a tu padre, él te declararáA tus ancianos, ellos te dirán»
— Deuteronomio 32:7

«Yo decía: Los días hablaránY la muchedumbre de años declarará sabiduría»
— Job 32:7

«Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, no de mal, para daros el fin que esperáis»
— Jeremías 29:11

«Joven fui, he envejecidoY no he visto justo desamparadoNi su descendencia que mendigue pan»
— Salmos 37:25
«Corona de honra es la vejezQue se halla en el camino de justicia»
— Proverbios 16:31

«Aun en la vejez las canas, oh Dios, no me desamparesHasta que anuncie tu poder a la posteridadY tu potencia a todos los que han de venir»
— Salmos 71:18

«Después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, profetizarán vuestros hijos vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, vuestros jóvenes verán visiones»
— Joel 2:28

«Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, no se cansarán; caminarán, no se fatigarán»
— Isaías 40:31
«El justo florecerá como la palmeraCrecerá como cedro en el LíbanoPlantados en la casa de JehováEn los atrios de nuestro Dios floreceránAun en la vejez fructificaránEstarán vigorosos verdesPara anunciar que Jehová mi fortaleza es rectoY que en él no hay injusticia»
— Salmos 92:12-15
«Murió Job viejo lleno de días»
— Job 42:17
«Exhaló el espíritu, murió Abraham en buena vejez, anciano lleno de años, fue unido a su pueblo»
— Génesis 25:8
«Hijo mío, no te olvides de mi leyY tu corazón guarde mis mandamientosPorque largura de días años de vidaY paz te aumentarán»
— Proverbios 3:1-2

«¿No es que partas tu pan con el hambriento, a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, no te escondas de tu hermano?»
— Isaías 58:7
«El rey dijo a Barzilai: Pasa conmigo, yo te sustentaré conmigo en Jerusalén»
— 2 Samuel 19:33

«Mi carne mi corazón desfallecenMas la roca de mi corazón mi porción es Dios para siempre»
— Salmos 73:26

«Por tanto, guárdate, guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, a los hijos de tus hijos»
— Deuteronomio 4:9
«Porque yo me volveré a vosotros, os haré crecer, os multiplicaré, afirmaré mi pacto con vosotros»
— Levítico 26:9
«Añadió: ¿Quién dijera a Abraham que Sara habría de dar de mamar a hijos? Pues le he dado un hijo en su vejez»
— Génesis 21:7
«Tú vendrás a tus padres en paz, serás sepultado en buena vejez»
— Génesis 15:15
«Perece el justo, no hay quien piense en ello; los piadosos mueren, no hay quien entienda que de delante de la aflicción es quitado el justo. Entrará en la paz; descansarán en sus lechos todos los que andan delante de Dios»
— Isaías 57:1-2
«Vuelve, di a Ezequías, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Jehová. añadiré a tus días quince años, te libraré a ti a esta ciudad de mano del rey de Asiria; ampararé esta ciudad por amor a mí mismo, por amor a David mi siervo»
— 2 Reyes 20:5-6

«Porque satisfaré al alma cansada, saciaré a toda alma entristecida»
— Jeremías 31:25

«Lo saciaré de larga vidaY le mostraré mi salvación»
— Salmos 91:16
«Oye, hijo mío, recibe mis razonesY se te multiplicarán años de vida»
— Proverbios 4:10
«Oídme, oh casa de Jacob, todo el resto de la casa de Israel, los que sois traídos por mí desde el vientre, los que sois llevados desde la matriz. hasta la vejez yo mismo, hasta las canas os soportaré yo; yo hice, yo llevaré, yo soportaré guardaré»
— Isaías 46:3-4
«Vendrás en la vejez a la sepulturaComo la gavilla de trigo que se recoge a su tiempo»
— Job 5:26
«El justo florecerá como la palmeraCrecerá como cedro en el LíbanoPlantados en la casa de JehováEn los atrios de nuestro Dios floreceránAun en la vejez fructificaránEstarán vigorosos verdes»
— Salmos 92:12-14
«Nunca digas: ¿Cuál es la causa de que los tiempos pasados fueron mejores que estos? Porque nunca de esto preguntarás con sabiduría»
— Eclesiastés 7:10
«No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, el pecador de cien años será maldito»
— Isaías 65:20

«Los proverbios de SalomónEl hijo sabio alegra al padrePero el hijo necio es tristeza de su madre»
— Proverbios 10:1
«Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, mirad, preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, andad por él, hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos»
— Jeremías 6:16
«Los días de nuestra edad son setenta añosY si en los más robustos son ochenta añosCon todo, su fortaleza es molestia trabajoPorque pronto pasan, volamos»
— Salmos 90:10
«Exhaló Isaac el espíritu, murió, fue recogido a su pueblo, viejo lleno de días; lo sepultaron Esaú Jacob sus hijos»
— Génesis 35:29
«Dijo David: ¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán?»
— 2 Samuel 9:1
«Ambos eran justos delante de Dios, andaban irreprensibles en todos los mandamientos ordenanzas del Señor. Pero no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, ambos eran ya de edad avanzada»
— Lucas 1:6-7

«Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley los profetas»
— Mateo 7:12

«Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, no agradarnos a nosotros mismos»
— Romanos 15:1

«Por lo cual, animaos unos a otros, edificaos unos a otros, así como lo hacéis»
— 1 Tesalonicenses 5:11

«El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta»
— 1 Corintios 13:4-7
«Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo»
— Gálatas 5:13-14

«Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, amar misericordia, humillarte ante tu Dios»
— Miqueas 6:8

«Si dieres tu pan al hambriento, saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, tu oscuridad será como el mediodía»
— Isaías 58:10

«El alma generosa será prosperadaY el que saciare, él también será saciado»
— Proverbios 11:25
«Haced todo sin murmuraciones contiendas»
— Filipenses 2:14

«Considerémonos unos a otros para estimularnos al amor a las buenas obras»
— Hebreos 10:24

«Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos»
— Mateo 5:16

«El Señor os haga crecer abundar en amor unos para con otros para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros»
— 1 Tesalonicenses 3:12

«Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo»
— Efesios 4:32

«Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia»
— Colosenses 3:12

«Como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos»
— Lucas 6:31

«Sobrellevad los unos las cargas de los otros, cumplid así la ley de Cristo»
— Gálatas 6:2

«Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres»
— Romanos 12:18

«Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios»
— 1 Pedro 4:10

«Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía»
— Santiago 3:17

«El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno»
— Romanos 12:9

«Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros»
— 1 Juan 4:11

«Lo que aprendisteis recibisteis oísteis visteis en mí, esto haced; el Dios de paz estará con vosotros»
— Filipenses 4:9

«Aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda»
— Isaías 1:17

«Peca el que menosprecia a su prójimoMas el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado»
— Proverbios 14:21

«Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, para con todos»
— 1 Tesalonicenses 5:15

«Sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto»
— Colosenses 3:14

«A Jehová presta el que da al pobreY el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar»
— Proverbios 19:17

«Compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad»
— Romanos 12:13

«Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho en verdad»
— 1 Juan 3:18

«Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley»
— Gálatas 5:22-23

«Respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis»
— Mateo 25:40

«Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. andad en amor, como también Cristo nos amó, se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda sacrificio a Dios en olor fragante»
— Efesios 5:1-2

«Ninguno busque su propio bien, sino el del otro»
— 1 Corintios 10:24

«No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos»
— Gálatas 6:9

«El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor»
— Romanos 13:10
«¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, dejar ir libres a los quebrantados, que rompáis todo yugo? ¿No es que partas tu pan con el hambriento, a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, no te escondas de tu hermano?»
— Isaías 58:6-7

«Instruye al niño en su caminoY aun cuando fuere viejo no se apartará de él»
— Proverbios 22:6
«Porque tuve hambre, me disteis de comer; tuve sed, me disteis de beber; fui forastero, me recogisteis; estuve desnudo, me cubristeis; enfermo, me visitasteis; en la cárcel, vinisteis a mí»
— Mateo 25:35-36

«No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles»
— Hebreos 13:2

«El segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo»
— Mateo 22:39

«Amad, pues, a vuestros enemigos, haced bien, prestad, no esperando de ello nada; será vuestro galardón grande, seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos malos»
— Lucas 6:35

«Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos»
— Mateo 18:10

«Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes»
— Efesios 4:29

«Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros»
— 1 Tesalonicenses 4:9

«Honra a tu padre a tu madre; , Amarás a tu prójimo como a ti mismo»
— Mateo 19:19

«El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigoY amigo hay más unido que un hermano»
— Proverbios 18:24

«El segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que estos»
— Marcos 12:31

«Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero»
— 1 Juan 4:19

«Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís»
— Colosenses 3:23-24

«Todas vuestras cosas sean hechas con amor»
— 1 Corintios 16:14

«Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro»
— 1 Pedro 1:22

«No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres»
— Romanos 12:17
«Aprendan también los nuestros a ocuparse en buenas obras para los casos de necesidad, para que no sean sin fruto»
— Tito 3:14

«Completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa»
— Filipenses 2:2

«Cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa»
— Mateo 10:42

«La congoja en el corazón del hombre lo abateMas la buena palabra lo alegra»
— Proverbios 12:25

«Sirviendo de buena voluntad, como al Señor no a los hombres»
— Efesios 6:7

«Soportándoos unos a otros, perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros»
— Colosenses 3:13

«Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis»
— Santiago 2:8

«Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado»
— Gálatas 6:1

«Aquel, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas, con toda tu mente; a tu prójimo como a ti mismo»
— Lucas 10:27

«Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, conoce a Dios»
— 1 Juan 4:7

«No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal»
— Romanos 12:21

«No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición»
— 1 Pedro 3:9

«Vended lo que poseéis, dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón»
— Lucas 12:33-34

«La paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; sed agradecidos»
— Colosenses 3:15

«En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos»
— 1 Juan 3:16

«Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación»
— Romanos 15:2

«Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos»
— 1 Timoteo 6:18

«Digo, pues: Andad en el Espíritu, no satisfagáis los deseos de la carne»
— Gálatas 5:16

«Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran»
— Romanos 12:15

«Todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él»
— Colosenses 3:17

«Nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano»
— 1 Juan 4:21

«Mas buscad primeramente el reino de Dios su justicia, todas estas cosas os serán añadidas»
— Mateo 6:33

«Pero sed hacedores de la palabra, no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos»
— Santiago 1:22

«Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, su amor se ha perfeccionado en nosotros»
— 1 Juan 4:12

«Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos sirviéndoles aún»
— Hebreos 6:10
«Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, me disteis de comer; tuve sed, me disteis de beber; fui forastero, me recogisteis; estuve desnudo, me cubristeis; enfermo, me visitasteis; en la cárcel, vinisteis a mí»
— Mateo 25:34-36

«Respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; el que tiene qué comer, haga lo mismo»
— Lucas 3:11

«Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros»
— 1 Pedro 3:15

«Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, orad por los que os ultrajan os persiguen»
— Mateo 5:44

«Dad, se os dará; medida buena, apretada, remecida rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir»
— Lucas 6:38

«Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios»
— Mateo 5:9

«Si alguno dice: Yo amo a Dios, aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?»
— 1 Juan 4:20

«En todo tiempo ama el amigoY es como un hermano en tiempo de angustia»
— Proverbios 17:17

«Acordándonos sin cesar delante del Dios Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo»
— 1 Tesalonicenses 1:3

«Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo»
— Efesios 6:1

«Que los ancianos sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia»
— Tito 2:2

«Ahora permanecen la fe, la esperanza el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor»
— 1 Corintios 13:13

«Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?»
— Mateo 7:11
«Dijo también al que le había convidado: Cuando hagas comida o cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a vecinos ricos; no sea que ellos a su vez te vuelvan a convidar, seas recompensado. Mas cuando hagas banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos los ciegos; serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos»
— Lucas 14:12-14

«Cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa»
— Marcos 9:41

«Permanezca el amor fraternal»
— Hebreos 13:1

«Esto pido en oración, que vuestro amor abunde aún más más en ciencia en todo conocimiento»
— Filipenses 1:9
«Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina»
— Tito 2:1

«Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros»
— 1 Juan 3:11

«Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros»
— Romanos 5:8

«Abre tu boca por el mudoEn el juicio de todos los desvalidosAbre tu boca, juzga con justiciaY defiende la causa del pobre del menesteroso»
— Proverbios 31:8-9

«Para que éis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, creciendo en el conocimiento de Dios»
— Colosenses 1:10
«Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielosCuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público»
— Mateo 6:1-4

«No juzguéis, no seréis juzgados; no condenéis, no seréis condenados; perdonad, seréis perdonados»
— Lucas 6:37

«El justo cuida de la vida de su bestiaMas el corazón de los impíos es cruel»
— Proverbios 12:10

«Este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado»
— 1 Juan 3:23

«Pero el Dios de la paciencia de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús»
— Romanos 15:5

«Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros»
— 1 Corintios 12:25

«Con toda humildad mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor»
— Efesios 4:2

«Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo»
— Gálatas 5:14
«Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? si un hermano o una hermana están desnudos, tienen necesidad del mantenimiento de cada día, alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma»
— Santiago 2:14-17

«A Jehová presta el que da al pobreY el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar»
— Proverbios 19:17

«Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables»
— 1 Pedro 3:8

«De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe»
— Romanos 12:6

«Para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados cimentados en amor»
— Efesios 3:17
«Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, de buena conciencia, de fe no fingida»
— 1 Timoteo 1:5

«Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu»
— Gálatas 5:25

«También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos»
— 1 Tesalonicenses 5:14
«Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente. Este es el primero grande mandamiento. el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo»
— Mateo 22:37-39

«Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse»
— Santiago 1:19
«El que ama a su hermano, permanece en la luz, en él no hay tropiezo»
— 1 Juan 2:10

«Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados»
— Romanos 8:28

«Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones acciones de gracias, por todos los hombres»
— 1 Timoteo 2:1
«Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿quién es mi prójimo? Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, viéndole, pasó de largo. Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, viéndole, pasó de largo. Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, viéndole, fue movido a misericordia; acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite vino; poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, cuidó de él. Otro día al partir, sacó dos denarios, los dio al mesonero, le dijo: Cuídamele; todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, haz tú lo mismo»
— Lucas 10:29-37

«Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia»
— Mateo 5:7

«Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios»
— Romanos 8:14

«Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado»
— Juan 15:12

«Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, esforzaos»
— 1 Corintios 16:13

«Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad»
— Filipenses 4:8

«Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas»
— Santiago 2:1

«Ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados»
— 1 Pedro 4:8
«Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. si la hierba del campo que hoy es, mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios su justicia, todas estas cosas os serán añadidasAsí que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal»
— Mateo 6:25-34
«Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas. Vio también a una viuda muy pobre, que echaba allí dos blancas. dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos. Porque todos aquellos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; mas esta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía»
— Lucas 21:1-4

«Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros»
— Juan 13:34
«Si yo hablase lenguas humanas angélicas, no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñ. si tuviese profecía, entendiese todos los misterios toda ciencia, si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, no tengo amor, nada soy. si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, si entregase mi cuerpo para ser quemado, no tengo amor, de nada me sirve»
— 1 Corintios 13:1-3

«Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe»
— Gálatas 5:22
«Yo pues, preso en el Señor, os ruego que éis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz»
— Efesios 4:1-3

«No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla el orín corrompen, donde ladrones minan hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón»
— Mateo 6:19-21

«Él da esfuerzo al cansado, multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan se cansan, los jóvenes flaquean caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, no se cansarán; caminarán, no se fatigarán»
— Isaías 40:29-31

«Esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye»
— 1 Juan 5:14

«El Dios de esperanza os llene de todo gozo paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo»
— Romanos 15:13

«Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor»
— 1 Corintios 1:9

«Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración ruego, con acción de gracias. la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones vuestros pensamientos en Cristo Jesús»
— Filipenses 4:6-7

«Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús»
— 1 Tesalonicenses 5:16-18
«Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera hollada por los hombresVosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos»
— Mateo 5:13-16

«Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud»
— Gálatas 5:1

«Si confesamos nuestros pecados, él es fiel justo para perdonar nuestros pecados, limpiarnos de toda maldad»
— 1 Juan 1:9
«La paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; sed agradecidos. La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos himnos cánticos espirituales. todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él»
— Colosenses 3:15-17

«Todo lo puedo en Cristo que me fortalece»
— Filipenses 4:13

«Al que sabe hacer lo bueno, no lo hace, le es pecado»
— Santiago 4:17

«Pedid, se os dará; buscad, hallaréis; llamad, se os abrirá»
— Mateo 7:7

«La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo»
— Juan 14:27

«De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas»
— 2 Corintios 5:17

«Venid a mí todos los que estáis trabajados cargados, yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, aprended de mí, que soy manso humilde de corazón; hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, ligera mi carga»
— Mateo 11:28-30
«El mismo Dios de paz os santifique por completo; todo vuestro ser, espíritu, alma cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también lo hará»
— 1 Tesalonicenses 5:23-24

«Estad quietos, conoced que yo soy DiosSeré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra»
— Salmos 46:10

«Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro»
— Romanos 8:38-39
«Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; sus mandamientos no son gravosos. Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe»
— 1 Juan 5:3-4

«No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, sé tener abundancia; en todo por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece»
— Filipenses 4:11-13

«Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman»
— Santiago 1:12
«Jehová es mi pastor; nada me faltaráEn lugares de delicados pastos me hará descansarJunto a aguas de reposo me pastorearáConfortará mi almaMe guiará por sendas de justicia por amor de su nombreAunque ande en valle de sombra de muerteNo temeré mal alguno, porque tú estarás conmigoTu vara tu cayado me infundirán alientoAderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadoresUnges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosandoCiertamente el bien la misericordia me seguirán todos los días de mi vidaY en la casa de Jehová moraré por largos días»
— Salmos 23

«Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado de la muerte»
— Romanos 8:1-2

«No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia»
— Isaías 41:10

«Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo»
— Juan 16:33

«Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo»
— 2 Corintios 12:9

«Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros»
— 1 Pedro 5:7

«Dios es nuestro amparo fortalezaNuestro pronto auxilio en las tribulaciones»
— Salmos 46:1

«De igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles»
— Romanos 8:26

«Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia hallar gracia para el oportuno socorro»
— Hebreos 4:16

«En el día que temoYo en ti confío»
— Salmos 56:3

«Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal»
— Mateo 6:34

«Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad, la vida; nadie viene al Padre, sino por mí»
— Juan 14:6

«Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús»
— Filipenses 4:19

«Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional»
— Romanos 12:1

«Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe pureza»
— 1 Timoteo 4:12

«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna»
— Juan 3:16

«Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación»
— Romanos 10:9-10

«Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable»
— 1 Pedro 2:9

«Toda la Escritura es inspirada por Dios, útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra»
— 2 Timoteo 3:16-17

«Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro»
— Romanos 6:23

«Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer»
— Juan 15:5

«Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve»
— Hebreos 11:1

«Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se glorí»
— Efesios 2:8-9

«Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él»
— 2 Corintios 5:21
«Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios»
— Romanos 5:1-2

«Con Cristo estoy juntamente crucificado, ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó se entregó a sí mismo por mí»
— Gálatas 2:20

«Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo»
— Filipenses 1:6

«Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; conoceréis la verdad, la verdad os hará libres»
— Juan 8:31-32

«¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo en vuestro espíritu, los cuales son de Dios»
— 1 Corintios 6:19-20
«A Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén»
— Efesios 3:20-21

«Si me amáis, guardad mis mandamientos»
— Juan 14:15

«Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él»
— Romanos 8:9

«Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado»
— 1 Juan 1:7

«Dios es Espíritu; los que le adoran, en espíritu en verdad es necesario que adoren»
— Juan 4:24

«Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad»
— 2 Timoteo 2:15

«Bendito el Dios Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos»
— 1 Pedro 1:3

«Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió»
— Hebreos 10:23

«No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable perfecta»
— Romanos 12:2

«Si permanecéis en mí, mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, os será hecho»
— Juan 15:7
«Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería maledicencia, toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo»
— Efesios 4:29-32
«Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra, debajo de la tierra; toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre»
— Filipenses 2:9-11

«No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar»
— 1 Corintios 10:13

«Humillaos delante del Señor, él os exaltará»
— Santiago 4:10

«Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; por cuya herida fuisteis sanados»
— 1 Pedro 2:24

«Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse»
— Romanos 8:18
«Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres»
— Filipenses 2:5-7

«Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios»
— Juan 1:12

«Así que, hermanos míos amados, estad firmes constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano»
— 1 Corintios 15:58

«Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos»
— Mateo 18:20

«Por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios»
— Romanos 3:23
«Este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida»
— 1 Juan 5:11-12

«Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa piadosamente»
— Tito 2:11-12

«El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece»
— 1 Corintios 13:4

«Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva»
— Romanos 6:4

«Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna»
— Gálatas 6:8

«Por tanto, id, haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén»
— Mateo 28:19-20
«Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso del pecado que nos asedia, corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, se sentó a la diestra del trono de Dios»
— Hebreos 12:1-2

«Así que la fe es por el oír, el oír, por la palabra de Dios»
— Romanos 10:17
«¿quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien? Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis»
— 1 Pedro 3:13-14

«He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida»
— 2 Timoteo 4:7-8
«Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíobreros a su mies»
— Mateo 9:37-38

«Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu»
— Romanos 8:5

«Antes bien, como está escritoCosas que ojo no vio, ni oído oyóNi han subido en corazón de hombreSon las que Dios ha preparado para los que le aman»
— 1 Corintios 2:9

«De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, cree al que me envió, tiene vida eterna; no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida»
— Juan 5:24

«Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas»
— Filipenses 3:20-21

«Él respondió dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios»
— Mateo 4:4

«Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo»
— Efesios 6:10-11

«Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente sin reproche, le será dada»
— Santiago 1:5

«Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo»
— 1 Pedro 1:15-16

«Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida paz»
— Romanos 8:6

«Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios»
— 1 Corintios 10:31

«Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, a Jesucristo, a quien has enviado»
— Juan 17:3

«Mirad, pues, con diligencia cómo éis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor»
— Efesios 5:15-17

«Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza»
— Romanos 15:4

«Fíate de Jehová de todo tu corazónY no te apoyes en tu propia prudenciaReconócelo en todos tus caminosY él enderezará tus veredas»
— Proverbios 3:5-6

«Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios»
— Mateo 5:8

«Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado»
— 1 Pedro 1:13

«Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra»
— Colosenses 3:1-2

«En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros»
— Juan 13:35

«Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad»
— Filipenses 2:13

«En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor»
— Romanos 12:11

«Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, que es galardonador de los que le buscan»
— Hebreos 11:6

«Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente»
— 1 Corintios 2:14

«El ladrón no viene sino para hurtar matar destruir; yo he venido para que tengan vida, para que la tengan en abundancia»
— Juan 10:10

«No solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; la paciencia, prueba; la prueba, esperanza»
— Romanos 5:3-4

«Fiel es el que os llama, el cual también lo hará»
— 1 Tesalonicenses 5:24

«Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor de dominio propio»
— 2 Timoteo 1:7

«Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, vuestro gozo sea cumplido»
— Juan 15:11
«El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. si hijos, también herederos; herederos de Dios coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados»
— Romanos 8:16-17
«Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra»
— Mateo 6:10

«Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él»
— 1 Juan 3:1

«No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa»
— Hebreos 10:35-36

«Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre»
— Romanos 8:15

«Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz, sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará»
— Mateo 16:24-25

«Respondió Jesús le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios»
— Juan 3:3

«Porque de él, por él, para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén»
— Romanos 11:36

«Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive permanece para siempre»
— 1 Pedro 1:23

«Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré»
— Hebreos 13:5

«Si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros»
— Romanos 8:11

«¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. Pues aun vuestros cabellos están todos contados. Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos»
— Mateo 10:29-31

«Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios»
— Juan 3:5

«Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado, que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras»
— 1 Corintios 15:3-4

«Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu»
— 1 Pedro 3:18

«Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; el que en mí cree, no tendrá sed jamás»
— Juan 6:35
«Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. a los que predestinó, a estos también llamó; a los que llamó, a estos también justificó; a los que justificó, a estos también glorificó»
— Romanos 8:28-30
«Porque así como el cuerpo es uno, tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu»
— 1 Corintios 12:12-13

«Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida»
— Juan 8:12

«Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús»
— Filipenses 3:13-14

«Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos»
— Mateo 5:3

«Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno»
— Romanos 12:3

«Aquel Verbo fue hecho carne, habitó entre nosotros (vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia de verdad»
— Juan 1:14

«Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre»
— 1 Timoteo 6:11

«Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica»
— 1 Corintios 10:23
«Permaneced en mí, yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí»
— Juan 15:4

«Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, las que hay, por Dios han sido establecidas»
— Romanos 13:1

«Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, la vida eterna»
— 1 Juan 5:20

«El cielo la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán»
— Mateo 24:35

«No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley»
— Romanos 13:8
«Yo soy la vid verdadera, mi Padre es el labrador»
— Juan 15:1

«Porque hay un solo Dios, un solo mediador entre Dios los hombres, Jesucristo hombre»
— 1 Timoteo 2:5

«Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo»
— 1 Corintios 15:57

«No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí»
— Juan 14:1

«Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios»
— Romanos 15:7

«No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. el mundo pasa, sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre»
— 1 Juan 2:15-17

«Bienaventurados los que tienen hambre sed de justicia, porque ellos serán saciados»
— Mateo 5:6

«Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro»
— 1 Pedro 1:22

«¿No sabéis que sois templo de Dios, que el Espíritu de Dios mora en vosotros?»
— 1 Corintios 3:16

«Todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo»
— Juan 14:13

«La esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado»
— Romanos 5:5

«Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día»
— 2 Corintios 4:16

«Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad»
— Juan 17:17

«De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, hagan el bien»
— 1 Pedro 4:19

«Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido»
— 1 Corintios 13:12

«Yo rogaré al Padre, os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, estará en vosotros»
— Juan 14:16-17

«Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro»
— Romanos 6:11

«¿qué acuerdo hay entre el templo de Dios los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijoHabitaré andaré entre ellosY seré su DiosY ellos serán mi pueblo»
— 2 Corintios 6:16
«Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. nosotros hemos creído conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente»
— Juan 6:68-69

«A quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable glorioso»
— 1 Pedro 1:8

«Mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará»
— 1 Corintios 13:10

«Mis ovejas oyen mi voz, yo las conozco, me siguen, yo les doy vida eterna; no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano»
— Juan 10:27-28
«Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis»
— Romanos 8:12-13

«(porque por fe andamos, no por vista)»
— 2 Corintios 5:7

«La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo»
— Juan 14:27

«Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros»
— 1 Pedro 3:15

«Esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, por el Espíritu de nuestro Dios»
— 1 Corintios 6:11

«Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres»
— Juan 8:36

«El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno»
— Romanos 12:9

«No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas»
— 2 Corintios 4:18
«Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo»
— Juan 17:24

«Que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero»
— 1 Pedro 1:5

«Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo»
— 1 Corintios 11:1

«Esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, cree en él, tenga vida eterna; yo le resucitaré en el día postrero»
— Juan 6:40

«Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado de la muerte»
— Romanos 8:1-2

«Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo»
— 2 Corintios 4:6

«Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, os hará saber las cosas que habrán de venir»
— Juan 16:13

«Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable»
— 1 Pedro 2:9
«Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, hay cuerpo espiritual»
— 1 Corintios 15:42-44
«Les he dado a conocer tu nombre, lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, yo en ellos»
— Juan 17:26

«Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros»
— Romanos 5:8